Bofetada con guante o directo demoledor. Da igual el golpe, cuando entiendes que siempre habrá una respuesta el calibre del impacto será lo de menos. Lo importante es levantarte, dicen.
Combates amañados, K.O. en el primer asalto, perder por puntos o ganar. Hipotéticamente ganar. Nadie gana el combate, ganas asaltos, consigues que el árbitro inicie cuentas que nunca llegarán a 10. Harás mejor o peor combate, Tal vez consigas una velada mítica…
Nunca ganarás, a medida que pasan los asaltos, a medida que el castigo es proporcional a tu mal hacer, te van fallando las rodillas. No hay fintas que puedan esquivarlo todo, no hay golpes débiles cuando llevas demasiado castigo, no hay recuperación posible entre asaltos, no la hay. Luchas ante un oponente terrible, los mejores golpes no funcionarán siempre. Sin embargo su gancho de derecha siempre parece encontrar huecos en la defensa. No existen toallas en suelo, no hay “deus ex machina” que haga lo que no puedes hacer. Levantar el cinturón es una utopía.
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2 comentarios:
Una utopía, quizás. Si se quiere. Tal vez, tu juego esté en otro combate, en otro lugar.
Nunca lo sabré, o al menos todavía no lo sé.
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